Si el 6 de marzo no hay acuerdo, votarían huelga en el Cerrejón

Nacional
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Fecha: 25 febrero, 2020 Categoría: Noticias

El 6 de marzo vence el plazo de prórroga que las comisiones negociadoras de El Cerrejón y Sintracarbón fijaron para tratar de llegar a un acuerdo negociado en torno al pliego presentado por éste el pasado 30 de diciembre. De vencerse este plazo sin acuerdo, Sintracarbón convocará a los trabajadores a votar por huelga o tribunal de arbitramento.

Sintracarbón ha sido por lo general una organización que ha privilegiado la solución dialogada a sus conflictos laborales. De hecho, solo ha realizado dos huelgas en su ya larga historia, una en 1990 y la última en 2013, que duró 32 días. Pero igual es firme en su convicción de que si el diálogo no es la solución, la alternativa es la huelga.

Como la que quedó ahora planteada, tras el poco avance en las negociaciones y la presentación de una contrapropuesta por parte de la empresa, que el sindicato calificó como “paupérrima”. Generó tanto rechazo entre la masa trabajadora, que ocasionó un remezón a la negociación y colocó en el escenario la alerta de la huelga.

“La multinacional Carbones del Cerrejón pretende deteriorar las condiciones laborales en la mina, afectar el bienestar de las 12.000 familias que de ella derivan su sustento, y eludir responsabilidades con la salud, el ambiente y la vida de las comunidades de La Guajira”, señala en un comunicado Sintracarbón, el sindicato más grande en El Cerrejón, que el pasado 21 de febrero en las calles de Riohacha participó activamente en la marcha de protesta contra las políticas regresivas del Gobierno Duque.

 

Según este sindicato, la empresa plantea aumento salarial de solo el 3,8%, igual a la inflación de 2019, con lo que busca congelar por dos años los valores salariales y prestacionales. También pretende rebajar el bono a la firma de la convención y los incrementos por antigüedad. Y se niega a discutir 27 peticiones nuevas contenidas en el pliego, entre las que hay temas tan sensibles como un protocolo para el pago de incapacidades y garantías para trabajadores enfermos, días semestrales obligatorios para la familia, entre otros.

Tampoco quiere acabar con los contratos a término fijo. En contra de lo que se pacta tradicionalmente, esta vez no ofrece una sola conversión de contratos de término fijo a indefinidos, tan importante para la estabilidad laboral y proyecto de vida de los nuevos trabajadores.

En cuanto a la alimentación, la empresa solo ofrece el desayuno, sin almuerzo, a cambio de un bono mensual de $216.000, con los riesgos para la salud e higiene que significa llevar alimentos desde el hogar en un clima como el de La Guajira. En cuanto a transporte, propone reducir las rutas solo al territorio de La Guajira; y en educación universitaria para los hijos de los trabajadores, ofrece la misma tabla con los valores de 2019.

Incluso quiere rebajar los auxilios a la organización sindical, conquistados durante tres décadas de negociación y dos huelgas, lo que es muy preocupante. Se reducirían los permisos para actividades sindicales y hasta el aporte económico que le obliga la ley por extensión de la convención a los no afiliados.

No es una propuesta seria

Para Igor Díaz, presidente de Sintracarbón, la propuesta de la empresa no es seria ni comedida con los trabajadores, quienes a lo largo de cuatro décadas han garantizado una producción estable y la generación continua de riqueza, además en un oficio calificado como de alto riesgo. Como tampoco se compadece con una organización sindical con la que ha negociado 17 convenciones colectivas, señala Díaz.

Como sustento de su propuesta, Carbones El Cerrejón alega los bajos precios del carbón (hasta 40%  menos el año pasado, $44 dólares la tonelada), dada la reducción de su demanda por parte de Europa, principal comprador del mineral colombiano. Una gran amenaza para la estabilidad de la compañía, una situación retadora que obliga a la austeridad, a lo que se suma un entorno jurídico y social hostil, de oposición a la minería fósil, dice la empresa.

Los dirigentes sindicales creen, en cambio, que ésta lo que pretende es aprovechar la situación para disminuir los beneficios convencionales y precarizar las condiciones laborales en la mina. Igualmente fustigan la pretendida austeridad que les pide a los trabajadores, pero que no aplica a sus ejecutivos.

“No negamos la necesidad de los mensajes de austeridad, pero ésta no puede correr solo por cuenta de los trabajadores operativos. No se entiende cómo en medio de una fuerte caída de los precios del carbón la empresa mantenga 7 vicepresidencias, una elevada nómina administrativa y negocie la convención colectiva en un lujoso hotel de Barranquilla, cuando lo puede hacer en la mina”, señaló Igor Díaz.

Cerrejón es la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo, de propiedad de BHP Billinton, Glencore y Angloamerican. En 2019 exportó 26.3 millones de toneladas en 2019, o sea 4 millones menos que en 2018, año en que obtuvo ingresos operacionales por 7.7 billones de pesos, y utilidades cercanas al billón. Labora con 5.900 trabajadores directos (90% sindicalizados) y un número similar de indirectos. Y es el principal empleador en La Guajira.

Fuente: http://ail.ens.org.co/