Cuentos peregrinos

Opinión
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{image}http://eldia.co/images/stories/personajes/anthoc/nixon.jpg{/image}Crear distracciones sociales sobre temas que indudablemente no deben convocar la atención de los colombianos, como si ello fuera un papel fundamental, además de ser un sensacionalismo de los medios de comunicación, es la muestra de la mala influencia que quieren desplegar tanto los medios escritos, radiales y televisivos en la conciencia social colectiva, desviando los verdaderos intereses que comprometen el desarrollo de la nación en todos sus aspectos.


Se menciona esto, como consecuencia del gran escándalo Nacional e internacional, que han propiciado los medios diciendo que Silvestre Dangond tocó a un niño en su parte frontal íntima, en tarima, en medio de un concierto del género musical que éste representa, pues han manifestado e inducido a la calificación moral y penal de la conducta que este cantante realizó, incluso sin respetar el debido proceso Constitucional como derecho fundamental, que por un lado sea la justicia penal, la que determine si efectivamente el comportamiento asumido es o no un delito penal, que seguramente a la luz del Código Penal Colombiano, podría no serlo, en el entendido que SILVESTER no realizó acceso carnal con violencia, no accedió carnalmente al niño menor de catorce (14) años, por lo menos eso se logra ver en el video, no indujo al menor a prácticas sexuales, no hostigó ni asedió físicamente al menor aprovechándose de su superioridad o de su condición de personaje público, razón suficiente, para analizar que no existe delito penal.

Ahora bien, desde el punto de vista moral, entendida en su concepto más simple sin adentrarnos, en las distintas escuelas del pensamiento que han desarrollado su significado, se entiende moral como el conjunto de creencias y normas de una persona o grupo social que determinará el obrar (es decir, que orienta acerca del bien o del mal —correcto o incorrecto— de una acción o acciones). En este campo, se podría ver bien o mal dependiendo de la óptica con que se mire tocar a un niño, sin embargo, antes de que los distractadores hicieran de esa situación un escándalo, debieron preguntarse ¿sí frente al fenómeno de la pedofilia demostrada y considerada el gran debate contra la Iglesia Católica y que en el 2010 Colombia, no escapo a este fenómeno, los medios de comunicación actuaron conforme a la trascendencia que se le debió dar y no se le dio? y se esboza esto, con base en que frente a ese comportamiento de muchos sacerdotes, normalmente él papel de denuncia ha sido casi nulo, pero este no es el único caso en que los medios no han actuado con toda su fuerza, también podríamos acotar que sí es un mal ejemplo lo que hizo este cantante y si este suceso merecía la gran atención que se le ha dedicado, en momentos en que el Gobierno Nacional solo incrementa el salario mínimo en un cuatro por ciento (4%), afectando la capacidad adquisitiva de los trabajadores colombianos, de donde se mantienen muchas familias que tienen en su seno, sino uno (1) o más menores de edad, los cuales no alcanzan a satisfacer sus necesidades primarias con tan poco incremento en sus salarios, sometiendo y colocando en entredicho la estabilidad económica de esos hogares, donde está implícita la violación de las garantías que se les debe brindar a los niños, desde el ingreso de sus padres, y sí mencionamos el caso de los falsos positivos, que ha comprometido la responsabilidad de la institución militar en el homicidio de menores de edad, y cuya noticia o hechos, al parecer en la responsabilidad social de información de esos medios, pareciera que fue una noticia más, entonces estaríamos diciendo que desde el punto de vista moral, los hechos que deben importar más al país, son decantados por el filtro de la desviación de los verdaderos intereses de la sociedad.

Además de lo anterior, ha pasado desapercibido en los medios de comunicación, precisamente en la semana que paso y la que está feneciendo, la legalización de la cooperativización de la vida laboral en Colombia, donde el Legislativo y el Gobierno Nacional, se confabularon para aprobar y sancionar en el artículo 63 de la Ley 1429 del 29 de diciembre del 2010, de formalización y generación de empleo, la posibilidad de que tanto el sector público como en el privado, no contraten trabajadores, sino a las cooperativas de trabajo asociado, situación que acaba con el contrato de trabajo, el ingreso, el reconocimiento de prestaciones sociales, la seguridad social integral y la estabilidad laboral de quienes ya no son trabajadores, afectando de forma directa la estabilidad en los ingresos de miles de familias colombianas, que están conformadas con cientos de niños, pero esto no tiene relevancia, lo importante es distraer al pueblo colombiano, en noticias efímeras que realmente no representan el interés general.

Sí en realidad el comportamiento asumido por este cantante es tan reprochable, entonces, habría que hacerle un llamado al Gobierno Nacional, que redireccione su política pública en educación, tratando de cambiar ciertas costumbres propias de algunas regiones del país, como es el caso del Caribe, donde es una práctica usual tocar las partes intimas de las otras personas, sin que signifique que se fomente o se legitime la violencia sexual venga de donde venga,  indicando con ello, que sí realmente se quiere sensibilizar al país, sobre un comportamiento que es mal visto desde el punto de vista de la moral de los medios, debe asumirse la posibilidad de desarrollar una política cultural  y educativa, que tenga en cuenta los elementos propios de cada región y en donde culturalmente se entienda que cierta práctica es abominable, desde el centro del país, tratando de hacer cambiar esos modelos comportamentales y haciendo parecer y transformando a los diferentes en los comunes, muy a pesar que no guste el hecho de no ser iguales culturalmente, pues no lo somos, he ahí el respeto por las diferencias, sin que demos entender aceptación por comportamientos que afectan la moral pública, como sí la lesionan RCN, CARACOL, la emisora CANDELA, que han convertido en paradigmas de comportamiento en que las jóvenes para ser importantes y acceder de forma fácil a muchos lujos deben ser prepagos, mujeres de narcotraficantes o que los jóvenes para ganarse el respeto deben aprender a hurtar, secuestrar o matar, ya que son los mensajes que a diario nos venden los programas radiales y las decenas de novelas que nos imponen todo el año y sí esto no bastara, nos están vendiendo la idea que el vulgarismo es una forma eficaz para comunicarnos, es decir, si tanto reproche tiene la conducta asumida por este cantante, creo que los medios deben empezar a reflexionar  sobre el mal ejemplo y la destrucción de los valores y la moral pública,  que vienen realizando día a día en su papel de información, diversión, formación y denuncia y no someternos de forma permanente a esos largos cuentos peregrinos que nos distraen de los temas esenciales que debemos discutir.