San Cayetano
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“Dicen que estaban manipulando un elemento pesado y de un momento a otro se desprendió y le pegó a mi hijo un golpe contundente en la cabeza”, fue la descripción que dio el papá de Héctor Fabián Nieto Robayo, de 22 años, quien murió en un accidente de trabajo en Termotasajero.



La desgarradora escena se produjo el viernes, aproximadamente a las 9:00 de la mañana, en un día normal de labores en la empresa generadora y comercializadora de energía en Norte de Santander, localizada en  San Cayetano, a 20 minutos de Cúcuta.

Según los familiares, uno de los compañeros de Nieto aseguró que estaban manipulando un tablero para energía,  que pesa dos toneladas y media, con otras dos personas, lo que pudo haber desencadenado el accidente, pues este elemento se debe cargar entre 10 personas mínimo.

La Opinión intentó establecer comunicación con los directivos de Termotasajero, pero no fue posible. En la sede de la empresa, un empleado les dijo a los periodistas que ellos “están en una reunión”.

Nieto era tecnólogo electromecánico industrial, del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) y desde hace cuatro meses ingresó a trabajar en la parte eléctrica de Termotasajero.

El joven habría desistido del primer contrato por tres meses en la Termotasajero uno, por una mejor estabilidad que le ofrecieron en la Termotasajero dos; sin embargo, tan solo alcanzó a trabajar cuatro días, hasta que ocurrió su muerte.

Piden explicación

Mientras esperaban en Medicina Legal, los familiares cuestionaron el por qué se demoraron 23 horas en entregarles el cuerpo.

Asimismo, pidieron mayor explicación sobre el hecho, debido a que no tenían una información concreta de parte de la empresa, sobre las causas del accidente.

Además, aseguraron que el joven llegó sin vida al hospital Erasmo Meoz.

En el accidente, según los deudos de Nieto, también  resultaron heridos otros dos compañeros.